Saludos, soy Enrique Campos. Yo no sé escribir ni tengo esas carajadas que llamas Facebook, pero no puedo quedarme cayado de lo que hicieron estas personas de PARAMOS TU REMATE por mí. Yo he trabajado toda mi vida desde muy niño en el campo. Mi padre me dejó una finquita, la cual, por consejo de un hijo, la hipotequé para sembrarla. Las cosas no salieron como las planeó y perdimos toda la cosecha. Con mi finquita en remate, la finca que me heredaron mis padres y que yo quería dar a mis hijos, la estaba perdiendo. No sé ni como, pero por dicha, PARAMOS TU REMATE, se entera de mí desgracias y llaman a uno de mis hijos y me contactaron por medio de él por qué yo no sé usar esos aparatos, me dijeron que podían ayudarme que me daban una asesoría gratuita para explicarme cómo me rescataría mi finiquita, acepte y allí fui con mis dos hijos, porque no deja uno de tener desconfianza, tanta cosa, pero me aliste, tomamos el bus de 4 de la madrugada rumbo a San José. Cuando llegamos allí, con todo el miedillo del mundo, nos atendió un señor muy elegante Jorge Hernández, y ya le conté mi situación. Ya al rato me escuchó con aquel silencio y respeto, y lo que me dijo fue: «Enrique, ¿si usted tuviera que cortarse un pie para seguir viviendo, lo haría?» Y yo, me quedé que le digo, que tiene que ver mi pie con el remate. Contésteme, me dijo, y yo le contesté que sí. Entonces me dijo, ya está solucionado el problema, porque si estás dispuesto a cortarse un pie para seguir viviendo estás dispuesto a vender un pedacito de la finca para salvar toda la finca, me quede con la boca abierta sorprendido como es que este señor soluciona tan efectivo, y le dije hay don Jorge mi pensión y lo poco que puedo cosechar apenas para comer, como quiere usted que yo saque un pedazo de finca le saque plano y peor venderla. No hay problema, me dice, que hasta la muerte tiene solución. Para no cansarlos con el cuento, y esta pobre muchacha que tengo aquí escribiendo esta carta para contar mi historia, ya está cansada. Don Jorge me envió un topógrafo de su empresa, me desglosó un lote de 300 metros, le saco el plano y la escritura, lo vendió con su gente de que vende las casas, todo con su dinero, con la venta de la propiedad, pague la hipotética, le pague a él lo que puso y me quedaron unos cinquitos para mí, vejes y seguir sembrando que es mi pasión. Como puedo decir que solo los recomiendo, sería un mal agradecido gracias a PARAMOS TU REMATE. Hoy tengo toda mi finca menos de 300 metros, pagué la hipoteca, y tengo platica para mí, vejes y la finquita para mis hijos.